Archivos Mensuales: agosto 2012

EL DOBLE FILO DE LAS PALABRAS

En post anteriores toqué el tema de pasada, pero algunos lectores del blog me propusieron ahondar en ello. Las palabras y su doble filo.
Vivimos en un mundo donde la opinión que los demás tengan sobre nosotros tiene mucho peso, un poder mayor del que podamos realmente concebir y lo curioso es que en realidad hemos sido nosotros los que les hemos otorgado ese poder. En mi caso como aspirante a “escritor publicado” si alguien lee alguno de mis escritos y afirma que “son aburridos, faltos de vida y previsibles” solamente si yo lo permito esas palabras tendrán la capacidad de hacerme daño y desplazar cualquier halago que pueda recibir de otras personas. Para empezar debo ser consciente de que es imposible que lo que yo haga guste a todo el mundo. Por desgracia esto lo olvidamos con frecuencia y terminamos en un circulo vicioso de pensamientos (palabras) negativos entre los que reinan “soy un desastre” y “nunca lo lograré”.
La necesidad constante de recibir la aprobación de los demás es a consecuencia de nuestra propia falta de autoestima y el constante bombardeo al que estamos sometidos en el que se nos dice que solo los “especiales” alcanzan sus metas y que por supuesto “nosotros” no somos uno de los “escogidos” nos abocan a rellenar ese hueco en la autoestima con la aprobación de los demás, esto nos conduce a atorgar ese excesivo poder a los demás y a sus palabras. Pero no olvidemos que son eso “meras” palabras. Y repito sólo nosotros tenemos la capacidad de otorgarles poder o no.
Si por caso yo te digo “eres un inútil y no serás nada en la vida”, y porque tenemos un vínculo emocional, profesional, académico, etc. tu le das importancia a mis palabras, estás entraran dentro de ti y se convertirán en “soy un inútil y no seré nada en la vida”. El “soy” tiene mucho poder, tanto positivo como negativo, pero siempre nos acota y pone barreras. Que nos digan “eres un buen jardinero” puede convertirse en “ soy buen jardinero” y en “lo único que se me da bien es ser jardinero” y ahí están otra vez las barreras que nos auto-imponemos.
La única realidad es que cualquiera puede hacer lo que se proponga, tan sólo necesita constancia y dedicación, todos los que han alcanzado sus metas lo han logrado únicamente por seguir esta forma de trabajo: constancia y dedicación diaria.
De nuestra mente debemos eliminar el “yo soy” y no dar importancia a los “tu eres” que los demás nos lancen. Todos tenemos la capacidad de aprender y nunca es tarde para llevar a cabo nuestros sueños, el único apoyo que necesitas para llevarlo a cabo es el tuyo propio. No le otorgues excesivo poder a las palabras, por que aunque solo son sonidos su fuerza puede ser destructora si se lo permites. Recuerda que sea lo que sea que hagas (escribir, dibujar, escultura, diseñar, cantar etc) primero lo hacer para ti, porque disfrutas con ello y en segundo lugar para los demás, pero nunca al revés, de lo contrario algo placentero se volverá frustrante y odioso.

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